Entre Ríos: El ministro Triaca frena a los periodistas panzaverdes

El autor acusa al gobierno nacional de abusar de un poder de veto ilegítimo, entorpeciendo la organización sindical de los trabajadores de prensa del territorio entrerriano.

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Por Daniel Tirso Fiorotto
El sindicato más activo de los comunicadores entrerrianos participa de diversas movidas sociales, culturales y gremiales, pero choca con la desidia de un gobierno que sabe y no contesta.
Hartos de la burocracia sindical y de los sindicalistas partidizados, muchos periodistas entrerrianos decidieron fundar el Sindicato Entrerriano de Trabajadores de Prensa y Comunicación –Setpyc-, hace casi tres años.
La organización se presenta con toda la energía de una juventud con ideas creativas, y a la vez enraizada en hondas tradiciones periodísticas que marcaron huella en el litoral.
Pero no es de flores el camino: el ministro de Trabajo de la nación, Jorge Triaca, tiene frenado el trámite de inscripción gremial del Setpyc, y dificulta así su funcionamiento.
La organización, fundada el 1ro. de Mayo de 2014, apagará pronto su tercera velita y sigue sin reconocimiento oficial, a raíz de sus posiciones autónomas. Entonces, tras una serie de reclamos infructuosos, hay que decirlo: esa injerencia indebida del Estado le entorpece el desarrollo de diversas tareas gremiales, culturales, económicas y sociales.
El gobierno nacional abusa de un poder de veto que ya de por sí es ilegítimo.

Mojada de oreja
Por razones que sería largo estudiar, los trabajadores aceptamos al estado invasivo, y esa elasticidad se aprovecha el poder para hacernos todo cuesta arriba. ¿Hasta qué punto debemos tolerar los trabajadores esta mojada de oreja?
El Setpyc cumplió con todos los requisitos en tiempo y forma, y debió hacer modificaciones leves en sus estatutos a pedido del Ministerio de Trabajo durante el primer año de vida, para definir mejor su jurisdicción en todo el territorio provincial, para todos los trabajadores y las trabajadoras de la prensa en diversos oficios. También presentó una mayor cantidad de avales que las requeridas en casos similares.
En estos tres años ha intervenido en numerosos espacios sindicales, culturales, y mantiene una activa presencia en luchas gremiales y feministas, por caso.

Con Fatpren
Sin embargo, se ve obligado a hacer valer su condición de filial de la Federación Argentina de Trabajadores de Prensa –Fatpren-, porque la negativa del organismo nacional (en la anterior gestión como en la actual) le complica la actuación directa en diversas áreas, incluso las asambleas y las representaciones, siempre fructíferas para el trabajo de prensa en cualquiera de sus modalidades.
De modo que ante situaciones laborales propias del oficio de los periodistas, los entrerrianos deben requerir a Buenos Aires la presencia de directivos de Fatpren, lo que hace engorroso su desenvolvimiento y les resta la debida autonomía.
El expediente quedó estancado en la Dirección nacional de Asociaciones sindicales. Allí se incluyó una carta dirigida por los directivos del sindicato al ministro Triaca. No hubo respuesta. Desde la Fatpren se presentó además un pronto despacho con el mismo reclamo, y nada.

Ninguneo
La carta dice en algunos fragmentos: “Señor Ministro de Trabajo, Empleo y Seguridad Social de la Nación, Jorge Triaca: de nuestra consideración. Por la presente le recordamos que tramitamos debidamente la Inscripción Gremial para nuestro Sindicato y que se cumplieron ya dos años con el expediente de referencia dando vueltas en ese Ministerio sin la resolución favorable que esperamos, lo cual nos genera, como comprenderá, obvias dificultades en el funcionamiento”.
“Hemos cumplido con todos los requisitos, corregimos el Estatuto según instrucciones de ese Organismo, y desde hace meses el expediente se encuentra atascado en el Ministerio que usted conduce. De manera que si continúa esta suerte de ninguneo y no contamos pronto con la autorización nos veremos obligados a pensar que existen intereses patronales o políticos que están entorpeciendo nuestra labor”.
“Lo decimos de este modo, Sr. Ministro, porque la demora arbitraria nos deja sin respuesta ante los justos reclamos de las compañeras y los compañeros trabajadores que con gran esfuerzo sostienen la actividad en nuestra institución, y más aún cuando se apilan conflictos laborales y salariales que requieren una especial atención”.
“Somos trabajadoras y trabajadores de medios periodísticos de Entre Ríos, constituimos nuestro Sindicato el 1ro. de Mayo de 2014 y desde entonces estamos realizando trámites, respondiendo a todos los puntos que exigen las normas vigentes, de ahí que el paso del tiempo genere malestar en la Comisión Directiva y entre los afiliados porque advertimos que el Estado en vez de facilitar nuestra conformación la entorpece”.

Sumak kawsay
Los estatutos del sindicato Setpyc son particularmente originales en el rubro y probablemente en la Argentina, al incorporar conceptos de los pueblos originarios del continente en artículos que ni la actual ni la anterior gestión del Ministerio de Trabajo han cuestionado en ningún punto.
Un capítulo sobre principios y objetivos, dice, por ejemplo: “fomentar la unidad, armonía, solidaridad, participación, agrupamiento, capacitación e intercambio de conocimientos en todos los trabajadores de prensa y comunicación; procurar el estudio y el debate sobre las metas del periodismo y la comunicación social en lo relativo a la búsqueda de la verdad; y promover el encuentro con los demás trabajadores y el conocimiento de sus problemáticas y expectativas”.
En un ítem de este apartado se lee: “Promover en los trabajadores el conocimiento y la aplicación de la filosofía de los pueblos del Abya yala (América) sintetizada en la complementariedad, el espíritu comunitario y la expresión sumak kawsay, suma qamaña o tekó porá, traducida como vivir bien en armonía con la naturaleza; entre otras razones, porque los trabajadores de prensa y comunicación no pueden ofrecer los mejores frutos de sus funciones intelectuales sino con tiempo, espacio y ámbitos naturales propicios para conocer, meditar, intercambiar, y porque se trata de una base para dialogar con el resto de las organizaciones hermanas, en un tiempo en que la velocidad, el hacinamiento, el ruido y el consumismo atentan contra el trabajo decente y ponen en riesgo la salud misma de los trabajadores”.
Tanto al presidente Mauricio Macri como a su antecesora, Cristina Fernández, les hemos escuchado manifestaciones favorables a las comunidades originarias, que encuentran eco incluso en la Constitución Nacional, en su última versión.
Eso, aunque en la práctica los pueblos antiguos organizados en comunidad o desarraigados y desterrados siguen conformando los nichos de la indigencia dentro de las masas de pobres.
Pero por lo menos en el discurso se nota una aceptación, y de ahí que esta recuperación de saberes y tradiciones milenarias en un gremio entrerriano no debiera encontrar obstáculos. No tenemos, por ahora, razones para sospechar que sea esta conciencia la que esté trabando el expediente.

Patria grande
Los estatutos mencionan otros principios y objetivos más o menos comunes, como “Velar por el bienestar de los trabajadores y su familia, y facilitar los ámbitos adecuados para asegurar el desarrollo pleno de la mujer y el hombre considerados en su dimensión integral y en su entorno”, lo cual va en sintonía con la tradición del vivir bien en armonía y complementariedad.
Pero veamos estos otros puntos: “Tomar injerencia en las discusiones de las cuestiones fundamentales para la vida del país y de los pueblos de Nuestra América, y de los trabajadores del mundo, fijando la posición del gremio, y generar conciencia sobre la milenaria y vigente unidad de los pueblos y los daños de la atomización y la balcanización de nuestros territorios. Favorecer la creación y fomento de cooperativas y mutuales y procurar la reinserción laboral de los desempleados de prensa y comunicación”.
Los objetivos del Sindicato no pueden ser más plausibles y ambiciosos.
Lo cual podría generar simpatías e intercambios entre distintas organizaciones, dispuestas a romper con la fragmentación de las luchas sindicales y las organizaciones. Este sindicato hace foco en los periodistas pero no los toma ni como individuos ni ajenos al resto de los pueblos. Hay otra concepción. ¿Molesta a alguien?

Contra la censura
El sindicato acompañó las luchas de trabajadores en diversos ámbitos en estos años, y publicó documentos contra la censura. “Repudiamos todo acto de censura, y toda presión para generar autocensura. Decimos un no rotundo a las arbitrariedades, y exigimos a los que invaden los lugares del periodismo que se abstengan. Saludamos a todas las mujeres y hombres del periodismo y la comunicación… para que noticias, pensamientos, interpretaciones, columnas, puedan expresarse y lleguen a la población, porque el sentido de la noticia se completa en la medida que circula”, se lee en una carta de 2015.
“Ponderamos la voluntad de muchos, e instamos a no desfallecer en las tareas, con la convicción de que no hay excusas para la resignación. Siempre hallaremos resquicios donde estudiar, conocer, plantear hipótesis, divulgar, intercambiar. Reconocemos también a los directivos de medios masivos que, con mayores o menores dificultades, cumplen derechos de los trabajadores y no ceden a las tentaciones de la censura o la marginación de los periodistas. Llamamos a los compañeros trabajadores a mirarnos todos en el espejo de los grandes periodistas que dieron sus esfuerzos y hasta su vida por sostener la dignidad, a no amilanarnos en la lucha diaria por un espacio libre, y a denunciar los atropellos del poder, vengan de donde vengan”.
“Consideramos que las actitudes y los malos hábitos que desafían a nuestra profesión tienen tal gravedad que no deben ser usados desde intereses partidistas y sectarios, menos aun cuando se repiten por años y durante distintos gobiernos. Las buenas prácticas de la comunicación y la libertad son temas que nos involucran a todos los ciudadanos, sin excepción”.

Los Mártires
¿Cuáles de las manifestaciones apuntadas aquí, las acciones o documentos de este Sindicato afectan con mayor intensidad a un gobierno que frena su participación entre las organizaciones obreras?
Como sea, el Estado le está impidiendo a la sociedad una organización que está por la capacitación, el trabajo, la libertad. La ley le ha dado al Estado atribuciones que no corresponden, y el estado las manipula con arbitrariedad.
Hacemos votos para que el próximo 1ro. de Mayo, en la conmemoración de las luchas de los Mártires de Chicago (casi todos trabajadores de prensa), cuando el Setpyc cumpla tres años de su fundación el ministro Triaca haya firmado, ya sin excusas, la demorada inscripción gremial.

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