Entre Ríos: Sindicato de Prensa contra la criminalización de la protesta

En horas del mediodía de este martes 24 de octubre, frente a la sede del Poder Judicial en Paraná, los trabajadores de El Diario nucleados en el Sindicato Entrerriano de Trabajadores de Prensa y Comunicación (SETPyC) -filial de la Federación Argentina de Trabajadores de Prensa (FATPREN)- junto a otros compañeros de prensa, sindicatos, estudiantes, trabajadores en general y militantes acompañaron a Fabián Larrea en la audiencia en la que sus abogados solicitaron el sobreseimiento en la causa penal que le inició la empresa periodística.

Finalmente, el juez de Garantías N° 1 Humberto Franchi sobreseyó a Larrea “por la comisión del delito de daño que le fuera atribuido, dejando constancia que este proceso incoado en su contra no afuera su buen nombre y honor”.

Desde el SETPyC destacaron el absurdo de ese doble sentido: “por un lado, la jueza laboral Viviana Murawnik permite el despido de un delegado gremial por ejercer su legítimo derecho a reclamar el pago de salarios y, por otro, este fallo penal que niega entidad a esa denuncia”, señalaron.

Cabe señala que la sentencia condenatoria de Murawnik ya fue apelada ante la Cámara Laboral por el abogado defensor de Larrea y, desde las organizaciones sindicales, seguiremos apoyando y llevando adelante la lucha por su reincorporación.

La jueza, además, enfrenta un jury abierto en su contra pedido por el Superior Tribunal de Justicia (STJ) por “inconducta, falta de decoro y acción proselitista” a favor de Cambiemos, iniciado en el pasado mes de septiembre.

En lugar de pagar salarios en tiempo y forma, aportes sindicales y de obra social, mantener espacios y herramientas de trabajo en condiciones dignas, los trabajadores de prensa tenemos el silencio de la empresa y sus cómplices y más atraso y deudas.

Tal como lo señaló en la puerta de tribunales hoy el compañero Juan Cruz Varela “si nos quieren domesticar nos van a tener que seguir persiguiendo, porque no lo van a lograr”. Seguiremos en lucha por nuestros salarios, condiciones dignas de trabajo y la reincorporación del compañero injustamente despedido.

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Entre Ríos: Pasado y presente de El Diario

Jorge Riani -Redactor de El Diario y autor de “Entre Ríos Secreta”- publicó en el portal Página Política (www.paginapolitica.com) un extenso y detallado artículo sobre el pasado y presente del matutino paranaense que reproducimos a continuación:

Bailando el chachachá en la tumba del viejo Etchevehere

En el año 1943, una patota militar, con recursos del Estado, armas del Estado, sueldos del Estado, entró a El Diario, apresó a sus periodistas, a sus obreros gráficos, a las autoridades y lo intervino. Eso ocurrió en cumplimiento de una orden del interventor que impuso en Entre Ríos el gobierno golpista de entonces.

Ese interventor fue el teniente coronel Carlos María Zavalla: un nazi que no disimulaba su adhesión a la atroz dictadura hitleriana. La explicación oficial para intervenir El Diario era que se trataba de un medio que “publica artículos tendenciosos y malevolentes” y que en su edificio abundaban los folletos y libros comunistas, como así también que en las paredes del fondo “había inscripciones con vivas al Partido Comunista, a los judíos y a Stalin”, todo, “en connivencia con el radicalismo”.

Es cierto que había comunistas en la redacción, es cierto que había radicales también, es cierto que había judíos, es cierto que había hombres de bigotes y también uno que usaba zapatos marrones, como otro que había nacido en Victoria y varios en Gualeguay y mucho más aun en Paraná. Es cierto que había libros. Y es cierto también que arriba de cada inodoro había una cadena que cuando se la jalaba largaba agua de un depósito.

Lo decimos así porque era natural todo eso para este diario de idealistas, de militantes, de periodistas comprometidos. No lo era para un maniático llamado Zavalla, que un día apresó a todos los matrimonios judíos de Paraná, para liberar a mediodía a las mujeres, mantener tomando declaraciones durante todo el día a los varones y luego liberarlos, pero solo tras dejar sembrado el desconcierto y la humillación.

Para el historiador Daniel Lovovich, Zavalla ejecutó la acción antisemita más alevosa de la historia argentina perpetrada desde el Estado.

Zavalla echó de las escuelas a todos los docentes judíos y comunistas. Persiguió a los masones y entró a la logia para saquear todos sus bienes muebles primeros y el inmueble después.

El ridículo Zavalla representó, ya de modo caricaturesco porque era temerario pero no temible, al enemigo tipo de El Diario.

Es cierto que en este diario -El Diario, de Paraná- escribieron Amaro Villanueva, Juan L. Ortiz, Marcelino Román, Elio C. Leyes. Es cierto que este diario tuvo su Ateneo que le dio tribuna a los perseguidos de los totalitarismos. Es cierto que ese Ateneo se abrió para presentar una exposición de Israel Hoffmann, cuando el eminente escultor fue echado por Zavalla de la cátedra de Artes Visuales. Es cierto que ese Ateneo fue el que le dio tribuna a Alfredo Palacios y tantos otros dirigentes más que encontraron aquí un refugio, un lugar desde donde exponer sus ideas. Es cierto que un perseguido Roberto Chavero encontró también ayuda de todo tipo, cuando aún no se había hecho conocido como Atahualpa Yupanqui. Todo eso es cierto. Y creemos también aquello que nos contó el filósofo Gustavo Lambruschini, respecto de que a Arturo Julio Etchevehere los curas no lo habían querido casar por la Iglesia, como era el deseo de su esposa Dolores, por su militancia republicana, laicista y de buena relación con los librepensadores del momento. Es posible también que en su juventud haya pintado el frente de algunas iglesias con consignas republicanas, como lo afirma un mito entre los conocedores de la historia de El Diario.

Sabemos que fue uno de los convencionales que hicieron la progresista Constitución entrerriana de 1933, sin preámbulos que reduzcan la mirada solo a los que se consideran hijos de dios.

Por eso, lo que ocurrió en la noche del viernes 23 de septiembre de 2017 fue un contrasentido de la historia de una centenaria institución que viene a agregar una nota de absurdo a un proceso que no termina de asombrar o que viene a agregar un capítulo a una novela que está terminado mal.

Para entender cuáles son los movimientos de los últimos días dentro de El Diario, hay que comenzar por contar que está por producirse un hecho histórico: el diario se muda de lugar. Después cuarenta años, la redacción y los talleres gráficos vuelven al viejo edificio de la esquina de Urquiza y Buenos Aires.

¿Por qué ocurre eso? Porque a El Diario le quitaron la sede, en el marco de un proceso por presunto vaciamiento empresarial que se investiga en la Procuraduría contra la Criminalidad Económica y Lavado de Activos (Procelac).

Según la denuncia, el grupo económico transfirió siete inmuebles con el objetivo de “vaciar” la empresa Sociedad Anónima Entre Ríos, editora de El Diario de Paraná, en una maniobra calificada por la Procelac como “defraudación”.

Lo cierto es que antes, El Diario era, entre muchos otros edificios, dueño de una torre de trece pisos. Esa torre se une aún con la antigua casona de la esquina tradicional, a través de un túnel que corre por debajo de calle Urquiza. A esa torre se la apropiaron algunos de los accionistas.

Dueña del 40 por ciento de las acciones de El Diario, la viuda de Luis F. Etchevehere se quedó con la propiedad del viejo medio (que no era de Etchevehere sino de El Diario, vale insistir en esto) para cobrarle un alquiler a su propio diario por el uso del inmueble que le arrebataron. Eso fue así en los últimos años, porque ahora directamente ordena desalojar a la redacción y todo atisbo de diario que desde que se creó tiene ese edificio y pronto dejará de tener.

Lo absurdo es que lo primero que se instalará en la sede de El Diario es una librería católica que pondría de punta los amarillentos pelos de las calaveras de Arturo J. Etchevehere, de Elio C. Leyes, de Amaro Villanueva, de Juan L. Ortiz, de Marcelino Román, de Celeste Mendaro. No porque El Diario haya sido anticatólico, porque no lo fue. Y la prueba de esto es que durante más de treinta años el secretario de redacción fue el gran redactor Carlos Lerena, de buena relación con la Iglesia de Roma, que lo premió con el Santa Clara de Asís.

Lo absurdo, decimos, pero más aún lo lamentable, lo triste, es que enajenado ya sus bienes, ahora se enajena su historia, se burla su espíritu porque el inicio de la nueva y clerical etapa del edificio, una etapa que celebraría el patotero Zavalla, vino a inaugurarse, en la noche del viernes, con una charla en contra de la práctica del aborto que reunió a sectores de lo más ortodoxo, retrógrado y obtuso que aún pervive en la Iglesia.

Que cada quién piense lo que crea en el tema del aborto. Eso no es objeto de estas líneas. De lo que se habla es de otra cosa: de la reducción de mirada, de la apropiación de un bien, de la burla a una historia centenaria.

El Diario no era anticatólico, a no ser que los católicos más reaccionarios crean que lo fue por abrir sus espacios a toda la comunidad. En su Ateneo, además de todos los que ya mencionamos que pasaron por su escenario, pasó un jovencísimo jesuita llamado Jorge Bergoglio allá por la década de 1960. Pero lo hizo en el marco de una amplísima exposición de voces, de varias voces, de multiplicadas voces. Voces que, por ejemplo, reclamaron desde ese espacio una ley de divorcio vincular ya en la década del 50.

El Ateneo funcionaba en una señorial casa lindera a la esquina de El Diario. Pero también eso se repartieron y ahora allí hay un banco que presta dinero a altas tasas y que es vaya a saber de quién.

La torre quedó para la viuda y los tres de los cuatro hijos del fallecido director del medio, Luis. F. Etchevehere. Jamás hubiera autorizado esta “privatización” de los bienes del diario, el viejo Zahorí, que es como le decían a ese ex director muerto en el año 2009.

Muerto Zahorí Etchevehere, pero antes que él muerto su padre Arturo J. Etchevehere, los descendientes jugaron a la payanca con los bienes del medio impreso y en sus manos quedaron casi todas las piezas.

A El Diario lo despojaron de sus bienes primero y ahora le clavan una librería de misales y le transforman el salón “Florencio Varela” como extensión de esa cuña clerical. “Florencio Varela” se llamó al salón en homenaje al escritor, poeta, activista que formó parte de la ilustrada Generación del 37.

Pero hasta los Varela fueron cambiados en El Diario. Porque en el Salón “Florencio Varela”, que dejó de ser Salón “Florencio Varela” del mismo modo que El Diario dejará de ser El Diario, una señora de apellido Varela, casualmente, fue a dar una charla este viernes 27 de septiembre en contra del aborto. Hablamos de Mariana Rodríguez Varela, hija de quien fuera ministro de “Justicia” del dictador Jorge Rafael Videla y defensor suyo en las causas de violación de los derechos humanos y robo de bebés, Alberto Rodríguez Varela.

Esa fue la actividad que se vivió el viernes a la noche sobre el cadáver de El Diario. Afuera, los trabajadores de la Redacción protestaban, entre los que estaba el autor de esta reseña, porque hace tres años que los sueldos se pagan en cuentagotas y por tantas cosas más que sería abundar innecesariamente sobre una situación ya conocida por toda la ciudad.

Para acentuar el absurdo, un grupo de jovencitos de pelo prolijamente cortado, “custodió” la entrada a la sede e hizo un cordón para que los subversivos marxistas que pueblan la redacción no molesten a las señoras católicas que fueron a escuchar a la hija del doctor Rodríguez Varela.

Mezclado con los niños custodios estaban los trabajadores de El Diario celebrando, irónicamente con una torta, los tres años de cobro interrumpido y otras delicias del momento. El dibujo del Quijote y Sancho de Picasso, que El Diario convirtió en logotipo, estaba, a modo de repostería, donde tenía que estar: sobre la torta de los trabajadores y no sobre los misales de los intrusos. No les importa mucho a ellos dónde quedó el Quijote; la torta que se comieron es mucho más grande que la de bizcochuelo de los trabajadores.

Acompañando y dando apoyo moral, anímico y político a los periodistas había militantes de izquierda, como los candidatos a diputados nacionales Nadia Burgos y Luis Meiners, ambos del MST Nueva Izquierda.

Había otros muchos militantes sociales y políticos comprometidos, acompañando a los trabajadores en su festejo-protesta realizado en el hall del edificio que pronto deberán desalojar. Había también una chica trans que contó que antes de que el nombre Luisa se ajustara a su identidad sexual, iba a El Diario, a corta edad, a ver a una trabajadora gráfica que era su madrina. Conocía los talleres de aquella vieja editorial de libros que tuvo El Diario, llamada “Editorial de la Mesopotamia”, y que también fue desguazada hace ya varios años.

Viendo a Luisa ahí parada, erguida en su dignidad y acompañando a los trabajadores, este cronista recordó lo que en media docena de oportunidades le dijo aquel director al que nos dirigíamos diciéndole “doctor” pero llamábamos Zahorí cuando nos referíamos a él en tercera persona. Dijo Zahorí: “El Diario debe ser una célula viva que refleje a la sociedad toda, y hasta un travesti debería haber en la redacción”. Eso jamás lo entendieron ni no entenderían sus descendientes ni su viuda.

Los candidatos de la izquierda, como se dijo, estaban en la calle. Mientras que en la charla ortodoxa participaba una desorientada diputada radical que no entendió que el diario de sus referentes partidarios, aquellos que trajeron democracia a la provincia allá por el año 1914, estaba siendo violado en las dos únicas cosas que le queda: su memoria y su archivo.

Al archivo porque cuando la charla terminó, un grupo de personas contratadas continuó con la tarea de vaciar la vieja y rica biblioteca de la casona, donde se hacinará a todo el personal. A 103 años de historia encuadernada la llevaron ya, al menos eso, al Archivo Histórico de la Provincia. Por lo menos ahí van a estar mejor los libracos que atesoran años de publicación. Mientras que a la vieja biblioteca “Luis L. Etchevehere” la están arrinconando en oscuros galpones fuera de la ciudad.

Es una alegoría muy fuerte ver sacar con cuerdas desde los altos pisos, atados de libros “La Ley”, ensayos de sociología, de historia, de arte para ir a tirarlos a un galpón, en el mismo momento que se inauguraba la “Librería San Pablo”.

Invitado a decir algunas palabras megáfono en manos, este cronista algo de todo esto alcanzó a decir, y también a recodar que cada época tuvo a sus hombres y sus mujeres, hasta llegar a nosotros, y que hasta hace algunos años con su voz que aún parece resonar en la redacción enseñando el oficio, estuvo Guillermo Alfieri, que tras la cárcel que le impuso la última dictadura cívico-militar encontró también un lugar en El Diario.

Dijimos que todo esto no les pasa solamente a los trabajadores. Le pasa a la ciudad toda. Le está pasando a la historia y al presente.

Siempre se supo que Arturo J. Etchevehere no quería a su nuera. Más aún, que su nuera se escondía cada vez que lo veía llegar. Pero en la noche del viernes, su nuera dando órdenes a los niños custodios de las buenas costumbres, sacando fotos a sus empleados que protestaban, bailó el chachachá sobre la tumba de su difunto suegro. Desalojó El Diario que ayudó a hacer fuerte el viejo y se mofó de la historia de librepensamiento de su obra.

La charla del viernes sobre la sede de El Diario fue, como diría el cantautor de Úbeda, tan patético e inesperado episodio, un absurdo tan grande como sería ver a Trotsky en Wall Street fumar la pipa de la paz, o como ver a Lenin y Sza Sza Gabor casándose en New York.

Y uno no sabe si reír o si llorar.

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SETPyC: “Desterrar la arrogancia en la entrevista a los desterrados”

Los miembros del Sindicato Entrerriano de Trabajadores de Prensa y Comunicación -Setpyc- llamamos la atención sobre la discriminación negativa que ejercen algunos medios masivos de gran alcance contra los pueblos originarios en la Argentina.

Lamentamos que esa actitud altanera y prejuiciosa nos prive de conocer en profundidad saberes, modos y luchas de nuestros pueblos hermanos expulsados y perseguidos por siglos.

En algunas entrevistas públicas, mientras a un terrateniente le dan pie para que se luzca con sus respuestas sin interrupciones, a los dirigentes de comunidades originarias en cambio los muchachean, les discuten sobre la marcha con opiniones infundadas y un arsenal de prejuicios, y en medio de un atosigamiento les ceden con suerte cinco segundos para que desarrollen un pensamiento.

Ese trato desigual con los desposeídos es fruto en parte de la vieja consigna racista y violenta expresada en el lema “civilización y barbarie”, y es tanto el daño que ese esquema mental ha producido al país que conviene estar prevenidos.

Algunos medios masivos parecen lanzados a la descalificación ligera, y eso contrasta con la respuesta serena, respetuosa, frontal de los entrevistados de nuestros territorios. No es función del periodismo burlarse o desacreditar. Tampoco corresponde discutir sin fundamentos, y a veces con llamativa ignorancia de nuestra historia. Ni corresponde interrumpir cada respuesta o truncarla, con la sola fuerza del monopolio del micrófono. Menos aún echar en cara al entrevistado el hecho de brindarle un espacio, cuando no es el periodista el dueño de la comunicación.

Negar el genocidio de nuestros pueblos originarios del Abya yala (América) es propio de una mirada colonizada, y resulta tan violento como negar el holocausto, porque ese genocidio se produjo aquí, sus mentores siguen siendo “próceres” de una argentina racista que se potencia con el poder económico, corporativo y mediático concentrado en la metrópolis, y sus víctimas sobrevivientes siguen siendo discriminadas, desterradas, hacinadas en pleno siglo XXI.

El periodismo debe abordar los temas con libertad en forma y contenido, pero medir con la misma vara y nunca mezquinar espacio a los expulsados ni atropellar con los modos de la metrópolis. Nuestro aporte no consiste en aceitarles el camino a los poderosos sino en buscar la verdad, y facilitar la expresión de aquellos a quienes se les ha negado la posibilidad de participar.

Se hizo un hábito la propaganda disfrazada de periodismo. Ni la concentración de los medios masivos en pocas manos ni la partidización de los medios del Estado son vías para el ejercicio del periodismo. Y hay un margen (aunque siempre estrecho), para el trabajo digno que debe ser aprovechado no tratando de caer simpático a ciertas clases sociales o ciertos anunciantes y propietarios sino ofreciendo un auténtico servicio de noticias, interpretaciones, entrevistas, para que los receptores saquen sus propias conclusiones.

El sistema actual menosprecia a tal punto a los pueblos llamados “del interior” y a las comunidades originarias que en muchos casos los medios de mayor alcance, aun recibiendo fuertes sumas del Estado, no registran siquiera corresponsales en las provincias, en una demostración clara de hegemonía.

Mandato del Estatuto

El Estatuto del Setpyc contiene un capítulo especial sobre los saberes de los pueblos antiguos del continente y sobre nuestra determinación de no eludir los debates públicos. Por eso nos manifestamos.

El Estatuto llama a “la extensión y profundización de la democracia en los medios de información, al debate sobre contenidos y selección de temas en el periodismo con criterios claros y capacidad de discernimiento; y a la generación de conciencia sobre la importancia de la libertad y la multiplicidad de voces en nuestros medios”.

También a “tomar injerencia en las discusiones de las cuestiones fundamentales para la vida del país y de los pueblos de Nuestra América, y de los trabajadores del mundo, fijando la posición del gremio, y generar conciencia sobre la milenaria y vigente unidad de los pueblos y los daños de la atomización y la balcanización de nuestros territorios”; y a “combatir el sectarismo y la discriminación negativa de cualquier tipo y procedencia”.

En otro párrafo, el Estatuto convoca a “promover en los trabajadores el conocimiento y la aplicación de la filosofía de los pueblos del Abya yala (América) sintetizada en la complementariedad, el espíritu comunitario y la expresión sumak kawsay, suma qamaña o tekó porá (agregaríamos kume mongen, kume felen), traducida como vivir bien y buen convivir en armonía con el resto de la naturaleza; entre otras razones, porque los trabajadores de prensa y comunicación no pueden ofrecer los mejores frutos de sus funciones intelectuales sino con tiempo, espacio y ámbitos naturales propicios para conocer, meditar, intercambiar”.

Sindicato Entrerriano de Trabajadores de Prensa y Comunicación (SETPyC)
Adherido a la Federación Argentina de Trabajadores de Prensa (FATPREN)
Paraná, Entre Ríos, setiembre de 2017.

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Entre Ríos: Paro por 48 horas en El Diario de Paraná

Este martes 18 de julio, las y los trabajadores de prensa de El Diario de Paraná iniciaron un paro por 48 horas en reclamo del pago de sus haberes y por el conjunto de irregularidades en el que incurre de manera sistemática la parte empresarial.

La patronal ha abonado tan sólo el 25 % de los salarios del mes de junio y adeuda el aguinaldo, los retroactivos correspondientes a los aumentos, así como también aportes jubilatorios, de obra social y ART.

El paro es total y solamente el personal jerárquico se encuentra prestando funciones, como reflejo del avasallamiento constante de los derechos de las y los trabajadores desde hace más de dos años.

“Es una incertidumbre total, es la palabra que reina en todos los trabajadores, debido a que no se sabe mañana qué va a pasar”, expresó la Secretaria Gremial del Sindicato Entrerriano de Trabajadores de Prensa y Comunicación (SETPyC) -filial de la Federación Argentina de Trabajadores de Prensa (FATPREN)-, Silvina Ríos.

La dirigente sindical agregó que “sigue sin haber diálogo con la empresa”, propiedad de Ramiro Nieto (60 %) y la familia Etchevehere (40 %), vinculada al titular de la Sociedad Rural.

“Se continuará con medidas de fuerza hasta tanto haya alguna respuesta de parte de los empresarios”, concluyó Ríos.

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Paraná: Los trabajadores de El Diario esperan definiciones

Este miércoles 1 de junio, se realizó una nueva audiencia en la Secretaría de Trabajo de la provincia de Entre Ríos, entre los trabajadores de prensa de El Diario de Paraná, representados por el Sindicato Entrerriano de Trabajadores de Prensa y Comunicación (SETPyC) y la Federación Argentina de Trabajadores de Prensa (FATPREN), con el -hasta el momento- presidente del Directorio del centenario matutino, Andrés Arias.

Por la FATPREN estuvieron presentes Cruz Clavet (Secretario Gremial), Flavio Frangolini (Secretario de Organización) y Laura Kozieniak (Secretaria de Interior); y por el SETPyC, Silvina Ríos (Secretaria Gremial), junto a los trabajadores de El Diario Fabián Reato y Emilia Elizar.

En la sede de la autoridad laboral se desarrolló un encuentro más en pos de la búsqueda de una solución al conflicto en El Diario, medio que terminó de pagar los sueldos correspondiente al mes de abril el pasado 30 de mayo y que adeuda retroactivos del último aumento salarial. Además, a esta crítica situación se suma también que la empresa todos los meses realiza redondeos que terminan por quitar dinero en el bolsillo de los compañeros.

Arias no llevó al encuentro ningún tipo de solución, ni ideas, ni posibilidades de mejorar el lamentable estado actual que se vive en el matutino, sólo indicó ante los presentes que en los próximos días renunciaría a la presidencia pero solicitó que “no conste en acta”.

Desde el SETPyC y la FATPREN consideramos que el titular del medio le faltó el respeto a los trabajadores concurriendo de esa manera, sin nada, tal como se lo expresó durante la audiencia Cruz Calvet a Arias.

Teniendo en cuenta que no sólo es crítica la situación salarial en el medio, sino que son innumerables los problemas edilicios que enfrentan las y los compañeros – incluso hasta hace unos días no podían utilizar ni los sanitarios-, se solicitó urgente una inspección de higiene y salubridad para constatar la situación.

Finalmente, y al no poder llegar a ninguna solución, ya que Arias afirmó que no tienen, desde hace más de 15 días ningún tipo de contacto con el socio mayoritario de la empresa Ramiro Nieto, e insistió que él deja la empresa como presidente; se requirió un cuarto intermedio y un próximo encuentro que se fijó para el 12 de junio.

Silvina Ríos señaló que durante la reunión solicitaron “que definan a una persona que sea el interlocutor válido, para que las y los compañeros tengan definiciones sobre cuándo y cómo van a cobrar, y buscar una salida a esta situación”

Posteriormente se concretó en la redacción una Asamblea de las y los trabajadores en donde se decidió mantener el estado de Alerta y Movilización para exigir un cronograma de pago de salarios.

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Entre Ríos: Repudio por amenazas del diputado Allende

El Sindicato Entrerriano de Trabajadores de Prensa y Comunicación (SETPyC) -filial de la Federación Argentina de Trabajadores de Prensa (FATPREN)- repudia las amenazas vertidas por el diputado y gremialista José Ángel Allende (Frente para la Victoria) contra el periodista Martín Carboni, director del sitio web Noticia Uno.

El pasado martes 30 de mayo, en una entrevista radial, Allende lanzó una velada amenaza al periodista Carboni advirtiéndole que si persistían las publicaciones donde se daba cuenta de las irregularidades en el Ministerio de Salud podría pasarle como a José Luis Cabezas, el reportero gráfico asesinado en 1997. “Vos viste que Yabrán no se suicida porque él lo mató a Cabezas. Yabrán se suicida porque los alcahuetes de Yabrán, queriendo quedar bien, lo apretaron a Cabezas y se les fue la mano y lo mataron. Acá no vaya a ser que le pase al gobernador que algunos alcahuetes que tiene alrededor tomen ese tipo de actitud y terminen perjudicándolo”, dijo Allende en una referencia concreta a Carboni.

Desde el SETPyC y la FATPREN manifiestamos nuestra preocupación por lo ocurrido y solicitamos a las autoridades extremar los recaudos para salvaguardar el ejercicio del periodismo, a la vez que instamos al Gobierno provincial, a la Cámara de Diputados y a las fuerzas políticas a que manifiesten claramente su repudio por esta actitud patoteril del diputado e instamos al legislador a respetar la pluralidad de voces y la libertad de prensa.

La libertad de expresión es un pilar fundamental de la democracia, por lo que, como periodistas y comunicadores no vamos a tolerar atropellos de ningún poder que pretenda cercenar el ejercicio pleno de la libertad de prensa, ni la mínima sugerencia de posibles agresiones físicas a cualquier trabajador de prensa.

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Entre Ríos: Repudio por despidos en Canal 9 Litoral

La Comisión Directiva del Sindicato Entrerriano de Trabajadores de Prensa y Comunicación (SETPyC) -filial de la Federación Argentina de Trabajadores de Prensa (FATPREN)- expresa su repudio por los despidos que sufrieron cuatro trabajadores del Canal 9 Litoral y su preocupación por la situación que se agrava momento a momento en los distintos medios de comunicación de la provincia.

La precarización laboral que aplican los medios de comunicación de la provincia convierten a los trabajadores de prensa en blanco fácil para la flexibilización.

En esta oportunidad cuatro trabajadores, tres que se desempeñaban en el portal 9Ahora y una compañera que cumplía funciones en el área de diseño, fueron despedidos sin causa y sin previo aviso. La empresa, Productores Independientes Asociados (PIA) SA dueña de Canal 9 Litoral, sólo les indicó que se trata de un recorte de gastos.

Una vez más el ajuste golpea a los trabajadores que vivimos una situación muy grave, con precarización laboral, con paritarias que no avanzan y el salario no alcanza porque la inflación se come nuestros sueldos. Pero un despido más y en este caso cuatro, sumado a muchos que conocemos y otros que no, golpea a toda la sociedad.

Desde la FATPREN nos sumamos a nuestro sindicato de base para expresar nuestra solidaridad y acompañamiento con los trabajadores despedidos.

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Entre Ríos: El ministro Triaca frena a los periodistas panzaverdes

El autor acusa al gobierno nacional de abusar de un poder de veto ilegítimo, entorpeciendo la organización sindical de los trabajadores de prensa del territorio entrerriano.

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Por Daniel Tirso Fiorotto
El sindicato más activo de los comunicadores entrerrianos participa de diversas movidas sociales, culturales y gremiales, pero choca con la desidia de un gobierno que sabe y no contesta.
Hartos de la burocracia sindical y de los sindicalistas partidizados, muchos periodistas entrerrianos decidieron fundar el Sindicato Entrerriano de Trabajadores de Prensa y Comunicación –Setpyc-, hace casi tres años.
La organización se presenta con toda la energía de una juventud con ideas creativas, y a la vez enraizada en hondas tradiciones periodísticas que marcaron huella en el litoral.
Pero no es de flores el camino: el ministro de Trabajo de la nación, Jorge Triaca, tiene frenado el trámite de inscripción gremial del Setpyc, y dificulta así su funcionamiento.
La organización, fundada el 1ro. de Mayo de 2014, apagará pronto su tercera velita y sigue sin reconocimiento oficial, a raíz de sus posiciones autónomas. Entonces, tras una serie de reclamos infructuosos, hay que decirlo: esa injerencia indebida del Estado le entorpece el desarrollo de diversas tareas gremiales, culturales, económicas y sociales.
El gobierno nacional abusa de un poder de veto que ya de por sí es ilegítimo.

Mojada de oreja
Por razones que sería largo estudiar, los trabajadores aceptamos al estado invasivo, y esa elasticidad se aprovecha el poder para hacernos todo cuesta arriba. ¿Hasta qué punto debemos tolerar los trabajadores esta mojada de oreja?
El Setpyc cumplió con todos los requisitos en tiempo y forma, y debió hacer modificaciones leves en sus estatutos a pedido del Ministerio de Trabajo durante el primer año de vida, para definir mejor su jurisdicción en todo el territorio provincial, para todos los trabajadores y las trabajadoras de la prensa en diversos oficios. También presentó una mayor cantidad de avales que las requeridas en casos similares.
En estos tres años ha intervenido en numerosos espacios sindicales, culturales, y mantiene una activa presencia en luchas gremiales y feministas, por caso.

Con Fatpren
Sin embargo, se ve obligado a hacer valer su condición de filial de la Federación Argentina de Trabajadores de Prensa –Fatpren-, porque la negativa del organismo nacional (en la anterior gestión como en la actual) le complica la actuación directa en diversas áreas, incluso las asambleas y las representaciones, siempre fructíferas para el trabajo de prensa en cualquiera de sus modalidades.
De modo que ante situaciones laborales propias del oficio de los periodistas, los entrerrianos deben requerir a Buenos Aires la presencia de directivos de Fatpren, lo que hace engorroso su desenvolvimiento y les resta la debida autonomía.
El expediente quedó estancado en la Dirección nacional de Asociaciones sindicales. Allí se incluyó una carta dirigida por los directivos del sindicato al ministro Triaca. No hubo respuesta. Desde la Fatpren se presentó además un pronto despacho con el mismo reclamo, y nada.

Ninguneo
La carta dice en algunos fragmentos: “Señor Ministro de Trabajo, Empleo y Seguridad Social de la Nación, Jorge Triaca: de nuestra consideración. Por la presente le recordamos que tramitamos debidamente la Inscripción Gremial para nuestro Sindicato y que se cumplieron ya dos años con el expediente de referencia dando vueltas en ese Ministerio sin la resolución favorable que esperamos, lo cual nos genera, como comprenderá, obvias dificultades en el funcionamiento”.
“Hemos cumplido con todos los requisitos, corregimos el Estatuto según instrucciones de ese Organismo, y desde hace meses el expediente se encuentra atascado en el Ministerio que usted conduce. De manera que si continúa esta suerte de ninguneo y no contamos pronto con la autorización nos veremos obligados a pensar que existen intereses patronales o políticos que están entorpeciendo nuestra labor”.
“Lo decimos de este modo, Sr. Ministro, porque la demora arbitraria nos deja sin respuesta ante los justos reclamos de las compañeras y los compañeros trabajadores que con gran esfuerzo sostienen la actividad en nuestra institución, y más aún cuando se apilan conflictos laborales y salariales que requieren una especial atención”.
“Somos trabajadoras y trabajadores de medios periodísticos de Entre Ríos, constituimos nuestro Sindicato el 1ro. de Mayo de 2014 y desde entonces estamos realizando trámites, respondiendo a todos los puntos que exigen las normas vigentes, de ahí que el paso del tiempo genere malestar en la Comisión Directiva y entre los afiliados porque advertimos que el Estado en vez de facilitar nuestra conformación la entorpece”.

Sumak kawsay
Los estatutos del sindicato Setpyc son particularmente originales en el rubro y probablemente en la Argentina, al incorporar conceptos de los pueblos originarios del continente en artículos que ni la actual ni la anterior gestión del Ministerio de Trabajo han cuestionado en ningún punto.
Un capítulo sobre principios y objetivos, dice, por ejemplo: “fomentar la unidad, armonía, solidaridad, participación, agrupamiento, capacitación e intercambio de conocimientos en todos los trabajadores de prensa y comunicación; procurar el estudio y el debate sobre las metas del periodismo y la comunicación social en lo relativo a la búsqueda de la verdad; y promover el encuentro con los demás trabajadores y el conocimiento de sus problemáticas y expectativas”.
En un ítem de este apartado se lee: “Promover en los trabajadores el conocimiento y la aplicación de la filosofía de los pueblos del Abya yala (América) sintetizada en la complementariedad, el espíritu comunitario y la expresión sumak kawsay, suma qamaña o tekó porá, traducida como vivir bien en armonía con la naturaleza; entre otras razones, porque los trabajadores de prensa y comunicación no pueden ofrecer los mejores frutos de sus funciones intelectuales sino con tiempo, espacio y ámbitos naturales propicios para conocer, meditar, intercambiar, y porque se trata de una base para dialogar con el resto de las organizaciones hermanas, en un tiempo en que la velocidad, el hacinamiento, el ruido y el consumismo atentan contra el trabajo decente y ponen en riesgo la salud misma de los trabajadores”.
Tanto al presidente Mauricio Macri como a su antecesora, Cristina Fernández, les hemos escuchado manifestaciones favorables a las comunidades originarias, que encuentran eco incluso en la Constitución Nacional, en su última versión.
Eso, aunque en la práctica los pueblos antiguos organizados en comunidad o desarraigados y desterrados siguen conformando los nichos de la indigencia dentro de las masas de pobres.
Pero por lo menos en el discurso se nota una aceptación, y de ahí que esta recuperación de saberes y tradiciones milenarias en un gremio entrerriano no debiera encontrar obstáculos. No tenemos, por ahora, razones para sospechar que sea esta conciencia la que esté trabando el expediente.

Patria grande
Los estatutos mencionan otros principios y objetivos más o menos comunes, como “Velar por el bienestar de los trabajadores y su familia, y facilitar los ámbitos adecuados para asegurar el desarrollo pleno de la mujer y el hombre considerados en su dimensión integral y en su entorno”, lo cual va en sintonía con la tradición del vivir bien en armonía y complementariedad.
Pero veamos estos otros puntos: “Tomar injerencia en las discusiones de las cuestiones fundamentales para la vida del país y de los pueblos de Nuestra América, y de los trabajadores del mundo, fijando la posición del gremio, y generar conciencia sobre la milenaria y vigente unidad de los pueblos y los daños de la atomización y la balcanización de nuestros territorios. Favorecer la creación y fomento de cooperativas y mutuales y procurar la reinserción laboral de los desempleados de prensa y comunicación”.
Los objetivos del Sindicato no pueden ser más plausibles y ambiciosos.
Lo cual podría generar simpatías e intercambios entre distintas organizaciones, dispuestas a romper con la fragmentación de las luchas sindicales y las organizaciones. Este sindicato hace foco en los periodistas pero no los toma ni como individuos ni ajenos al resto de los pueblos. Hay otra concepción. ¿Molesta a alguien?

Contra la censura
El sindicato acompañó las luchas de trabajadores en diversos ámbitos en estos años, y publicó documentos contra la censura. “Repudiamos todo acto de censura, y toda presión para generar autocensura. Decimos un no rotundo a las arbitrariedades, y exigimos a los que invaden los lugares del periodismo que se abstengan. Saludamos a todas las mujeres y hombres del periodismo y la comunicación… para que noticias, pensamientos, interpretaciones, columnas, puedan expresarse y lleguen a la población, porque el sentido de la noticia se completa en la medida que circula”, se lee en una carta de 2015.
“Ponderamos la voluntad de muchos, e instamos a no desfallecer en las tareas, con la convicción de que no hay excusas para la resignación. Siempre hallaremos resquicios donde estudiar, conocer, plantear hipótesis, divulgar, intercambiar. Reconocemos también a los directivos de medios masivos que, con mayores o menores dificultades, cumplen derechos de los trabajadores y no ceden a las tentaciones de la censura o la marginación de los periodistas. Llamamos a los compañeros trabajadores a mirarnos todos en el espejo de los grandes periodistas que dieron sus esfuerzos y hasta su vida por sostener la dignidad, a no amilanarnos en la lucha diaria por un espacio libre, y a denunciar los atropellos del poder, vengan de donde vengan”.
“Consideramos que las actitudes y los malos hábitos que desafían a nuestra profesión tienen tal gravedad que no deben ser usados desde intereses partidistas y sectarios, menos aun cuando se repiten por años y durante distintos gobiernos. Las buenas prácticas de la comunicación y la libertad son temas que nos involucran a todos los ciudadanos, sin excepción”.

Los Mártires
¿Cuáles de las manifestaciones apuntadas aquí, las acciones o documentos de este Sindicato afectan con mayor intensidad a un gobierno que frena su participación entre las organizaciones obreras?
Como sea, el Estado le está impidiendo a la sociedad una organización que está por la capacitación, el trabajo, la libertad. La ley le ha dado al Estado atribuciones que no corresponden, y el estado las manipula con arbitrariedad.
Hacemos votos para que el próximo 1ro. de Mayo, en la conmemoración de las luchas de los Mártires de Chicago (casi todos trabajadores de prensa), cuando el Setpyc cumpla tres años de su fundación el ministro Triaca haya firmado, ya sin excusas, la demorada inscripción gremial.

Directivos de Radio Nacional intentan violar la conciliación obligatoria

Las y los trabajadores de LT14 (Radio Nacional General Urquiza –Paraná- AM1260 y FM Baxada 93.1) denunciaron que los directivos de Radio Nacional se acercaron esta mañana a las instalaciones de la radio con la orden de retransmitir LRA 1 Buenos Aires sin acatar la resolución del Ministerio de Trabajo de la Nación que “dispone la conciliación obligatoria”.
Con fecha del 2 de febrero de 2017, el Ministerio de Trabajo de la Nación notificó a los sindicatos implicados y a la patronal la decisión de retrotraer la situación a los días previos del conflicto considerando que “en razón del estado de situación existente en la empresa Radio y Televisión Argentina (RTA) S.E, dada por la existencia de medidas de acción directa y de amenazas de ampliación de las mismas por parte de la Federación Argentina de Trabajadores de Prensa (FATPREN) sus sindicatos afiliados, el Sindicato Único de Trabajadores del Espectáculo Público y Afines (SUTEP), el Sindicato Argentino de Locutores (SAL), y la Asociación Argentina de Trabajadores de las Comunicaciones (ATRAC)”.
En ese sentido, el Ministerio de Trabajo resolvió “decretar y dar por iniciado un período de conciliación obligatoria por el plazo de quince días de acuerdo a lo establecido en el artículo 11 de la Ley 14.786”, sin embargo, la empresa intenta violar dicha medida.
Por su parte, Silvina Ríos, trabajadora de la radio, Secretaria Gremial del Sindicato Entrerriano de Trabajadores de Prensa y Comunicación (SETPyC) y Prosecretaria Gremial de la FATPREN, explicó que esta mañana las y los trabajadores ingresaron a la radio acatando la conciliación obligatoria, sin embargo, luego “se acercaron directivos de Radio Nacional junto a técnicos llevados especialmente desde Buenos Aires para que programen la retransmisión, entonces frente a una escribana se certificó esa situación, que ellos pudieron ingresar pero queriendo violar la conciliación obligatoria”.
Cabe recordar que durante el día de ayer, las y los trabajadores de LT14 se reunieron con el Vicepresidente de RTA SE, el entrerriano Emilio Lafferriere, y el director de la Radio Pedro Oilhaborda, sin llegar a ningún acuerdo debido a la insistencia de la patronal de apagar la radio local y transformarla en una mera repetidora. Luego de ello, las y los trabajadores habían definido en asamblea continuar con el paro por 96hs., que dejaron sin efecto por la resolución ministerial aunque no pueden volver a ejercer su labor diario.
La Federación Argentina de Trabajadores de Prensa expresa su máxima solidaridad con las y los trabajadores de Radio Nacional General Urquiza (Paraná, Entre Ríos) que se encuentran defendiendo sus puestos de trabajo y la producción de contenidos locales, y convoca a todos los sindicatos de prensa a adherir a la lucha.
El gobierno de Mauricio Macri pretende vaciar las emisoras de Radio Nacional que están en el interior del país, limitándolas solamente a ser meras repetidoras de LRA 1 Radio Nacional Buenos Aires, eliminando toda la producción de contenidos culturales locales, modificando el rol social de la radio pública y a su vez despidiendo a sus trabajadores y trabajadoras. Por ello, es necesaria la mayor unidad posible para enfrentar el ajuste, los despidos y la privatización de la comunicación.

E-R3.2.17 ER3.2.2017

 

 

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La Federación Argentina de Trabajadores de Prensa (FATPREN) denuncia el amedrentamiento que está llevando adelante el gobierno nacional, y en este caso a través del Directorio de Radio Nacional, quienes amenazaron a las y los trabajadores diciéndoles que si no levantaban la huelga iban a ir todos presos porque la medida de fuerza, cortar la transmisión nacional, era un delito federal.

La dirección de LRA Radio Nacional (perteneciente a Radio y Televisión Argentina Sociedad del Estado) pretende avanzar contra las y los trabajadores de las emisoras de todo el país con despidos, suspensión de contratos artísticos, eliminando la producción local de cada emisora y promoviendo solamente la información producida en la Ciudad de Buenos Aires, así el gobierno de Mauricio Macri intenta eliminar puestos de trabajo y crear repetidoras en el resto del país. Las y los trabajadores FM Baxada de Paraná -Entre Ríos- (emisora en frecuencia modulada de LT14 Radio General Urquiza) resisten esa medida.

Durante el día de ayer, las y los trabajadores de FM Baxaba llevaron adelante un paro por 24hs, definido en asamblea, para rechazar la medida informada por Radio Nacional Buenos Aires y exigieron la intervención de forma urgente de la Secretaría de Trabajo de la provincia de Entre Ríos.

Sin embargo, el gobierno nacional y provincial sólo envió amenazas. Las y los trabajadores de LT 14 y FM Baxada denunciaron graves intimidaciones si no cumplían con las órdenes del Directorio Nacional de retrasmitir AM870 Radio Nacional Buenos Aires. Según informaron las y los trabajadores, un abogado -según manifestó- representante de la patronal comunicó que podían seguir con las medidas de fuerzas pero tenían la obligación de poner al aire la retransmisión tanto en FM como en AM, de lo contrario amenazó con que podían ir todos presos porque estaban cometiendo un delito federal.

Luego, se presentó al lugar el director de la radio, Pedro Oilhaborda, acompañado de una escribana, quienes exigieron a las y los trabajadores que se pongan a trabajar y, lo más grave, pidieron documentos de identidad a todos los presentes.

En ese sentido, la FATPREN repudia el amedrentamiento hacia las y los trabajadores de prensa por parte de los funcionarios de Radio Nacional. Se trata de la política que implementó el gobierno de la alianza Cambiemos para atacar a la clase trabajadora: ajuste, tarifazos, despidos y represión; por lo que convoca a las y los trabajadores de prensa a fortalecer la organización en cada lugar de trabajo y a la mayor unidad posible. A su vez, la Federción insta a los funcionarios correspondientes que intervengan en defensa de los puestos de trabajo.

#BaxadaNoEsRepetidora
#NiUnDespidoMas

ER-gualeyachu