La Federación Argentina de Trabajadores de Prensa (FATPREN), junto a las y los trabajadores de Radio Nacional de todo el país, expresa su más enérgico rechazo a la decisión de las autoridades de RTA SE de convertir en repetidoras de Radio Nacional Buenos Aires a todas las emisoras de FM de las provincias. La decisión profundiza un proceso que ya venía afectando también a las AM, obligadas desde hace meses a retransmitir una parte creciente de la programación porteña.
Las identidades culturales regionales son desplazadas por una única agenda porteña impuesta de manera vertical desde el poder central. Se soslaya la vida, la cultura, las luchas, los logros y demandas de los habitantes de todas las provincias para reemplazarla por un enfoque centralista y unitario. Las emisoras de Radio Nacional no son meros transmisores: son espacios construidos durante décadas para garantizar información pública de proximidad, la que importa en la vida cotidiana de cada comunidad.
En los últimos meses, las decisiones de RTA SE han seguido una línea constante de recortes, centralización y silenciamiento. Se inició con la baja brutal de los salarios negándose a cumplir con la obligación legal de negociar con sus trabajadores, afectando la producción y reduciendo equipos de trabajo. Luego se suspendieron horas extras, dejando a la audiencia sin programación local durante los fines de semana y feriados. A esto se sumó la eliminación de transmisiones deportivas propias.
La ciudadanía de las provincias tienen el derecho a informarse sobre lo que sucede en su propio territorio. La función social de los medios públicos es esa, precisamente, garantizar pluralidad, diversidad y acceso a contenidos federales.
Por todo esto exigimos la inmediata revisión de esta medida y la restitución de las programaciones locales. El país no se construye desde un solo punto del mapa, sino desde la multiplicidad de voces que lo integran. Defender Radio Nacional es defender el federalismo, la cultura y el derecho a la información de cada comunidad argentina.