Del COVID 19 a las buenas noticias

Un proyecto para enfrentar la pandemia y salvar el trabajo periodístico en Argentina

La pandemia del Covid 19 ha mostrado, una vez más, que el mercado no puede ser el sostén de las actividades esenciales de una comunidad. Entre ellas la información. Por eso necesitamos una intervención decidida, creativa y urgente desde el Estado.

El periodismo no puede ser sólo un negocio para unos pocos. Menos aún en medio de una emergencia sanitaria sin precedentes y cuyas consecuencias seguiremos viviendo por un tiempo aún incierto.

La actividad periodística ya estaba en graves problemas como consecuencia de los efectos del ajuste neoliberal, de la convergencia tecnológica y la revolución digital. Pero el actual cuadro de emergencia sanitaria lo ha colocado en una situación crítica cuyas consecuencias sobre el sistema de medios argentinos recién están empezando.

El riesgo que corremos es que esto produzca rápidamente una concentración y un empobrecimiento general de las condiciones de vida de los trabajadores y trabajadoras de prensa y las comunicaciones. Si no actuamos de manera urgente, habrá más cierres de empresas de medios y periodistas despedidos, con la lógica consecuencia de la desaparición o achicamiento de la diversidad y pluralidad informativa. Esto hará que una actividad esencial para sostener la democracia y enfrentar situaciones excepcionales como por ejemplo una pandemia, quede en manos de muy pocos -y en algunos casos extranjeros- grupos económicos.

De esta forma, y como lo venimos viendo en muchos casos, la promoción y sostenimiento de un proyecto de distribución del ingreso que se pretenda implementar desde el Estado tendrá mayores dificultades por el sistemático hostigamiento a través del discurso mediático de estos grupos.

En busca de recursos

Esta crítica situación que atraviesan lxs trabajadorxs de prensa argentinxs que cotidianamente hacen frente a la pandemia arriesgando su salud se choca con una realidad que resulta palmariamente injusta e inaceptable: la rentabilidad cada vez mayor de las grandes corporaciones digitales extranjeras como Google y Facebook, entre otras, que se valen del trabajo de miles de periodistas argentinxs pero no pagan un solo peso por ese trabajo. Además monopolizan el control de la circulación y selección de contenidos constituyéndose en una amenaza constante para la libertad de expresión y la garantía del derecho a la información del pueblo.

Según datos de la Cámara Argentina de Agencias de Medios, la publicidad en internet se llevó $ 8.774 millones en 2018.

De acuerdo con una estimación realizada por la revista Infonegocios, publicada en julio de 2019, durante 2018 Google facturó en Argentina $ 6.000 millones, aunque dicha cifra puede no ser precisa, resulta útil para dar una dimensión de la enorme proporción de la totalidad del mercado publicitario que el gigante de origen estadounidense absorbe del sistema de medios locales.

Google, Facebook o Amazon han sido de los pocos ganadores que ha tenido esta pandemia incrementando las dificultades que ya existían anteriormente en el sistema de medios. Este problema está siendo advertido en buena parte del mundo. De este modo poco a poco se van generando iniciativas para proteger la diversidad informativa.

El gobierno de Australia anunció este 20 de abril que obligará a Google y Facebook a pagar a las empresas de noticias por sus contenidos, para proteger a los medios de comunicación tradicionales frente a la competencia de los gigantes tecnológicos en el contexto de la pandemia.

En el Reino Unido, el Sindicato Nacional de Periodistas está exigiendo que el país avance en ese sentido para enfrentar las consecuencias letales del coronavirus.

La Federación Internacional de Periodistas, portavoz de los periodistas en el sistema de Naciones Unidas, ha lanzado recientemente una iniciativa denominada «Plataforma hacia un periodismo de calidad» en el que insta a los Estados de todo el mundo ha iniciar un proceso para cobrar impuestos a las GAFAM (Googel, Apple, Amazon, Facebook, Microsoft) para salvar al periodismo frente a la emergencia del Covid 19.

El Ejecutivo español aprobó en febrero pasado la creación de impuestos a negocios de Google siguiendo el ejemplo de otros países europeos como Francia e Italia.

En julio de 2019, Francia se convirtió en el primer país europeo en poner un impuesto a las grandes empresas digitales como Google, Facebook y Amazon.

Algo similar hizo Italia en diciembre pasado cuando su Parlamento aprobó una tasa similar a la que ya había impuesto el país galo.

En Canadá, el sindicato nacional de periodistas y la patronal de medios están planteando al gobierno que avance en un sistema impositivo que grave a las grandes plataformas.

En nuestro país, en tanto, la mayoría de los medios de comunicación subsisten hoy debido a la pauta oficial tanto nacional como provincial o municipal. Entre 2016 y 2019 las cuatro jurisdicciones más grandes del país invirtieron más de 45 mil millones de pesos en concepto de publicidad oficial, lo que representó alrededor de un 20% del mercado publicitario argentino, según un relevamiento realizado recientemente.

El dato muestra el peso de los fondos estatales en la economía y en el desarrollo del sistema de medios argentino. La pauta oficial es un recurso central para el funcionamiento del sistema.

Sin embargo, en el mismo período de tiempo la actividad periodística se ha concentrado y sus trabajadorxs han sido de los más precarizados y pauperizados, siendo afectadxs por la pérdida de puestos trabajos y por la escasa evolución de los salarios para contrarrestar los efectos de la inflación.

En otras palabras esos dineros públicos no se utilizan para promover una mayor diversidad informativa ni tampoco han evitado que las empresas de medios lleven a cabo ajustes en las condiciones de trabajo y salariales de los trabajadores y trabajadoras de prensa.

En ocasión de la sanción del Estatuto del Periodista ley 12.908 en 1946 el entonces presidente Juan Domingo Perón afirmaba que el objetivo de la norma era exigir para los periodistas una “retribución decorosa, ya que año tras año salen del erario público con destino a las cajas de las empresas millones de pesos en concepto de publicidad oficial y se otorgan franquicias o se cancelan derechos aduaneros en un verdadero subsidio estatal, que no podía ser en exclusivo beneficio patronal, sino de todos los que contribuyen con su esfuerzo fecundo al engrandecimiento de nuestra prensa”.

Esas palabras hoy vuelven a tener una vigencia total.

El país en su conjunto necesita asumir la necesidad de discutir cómo se sostiene el trabajo periodístico argentino. La pandemia ha demostrado que el mercado no puede ser sostén de los servicios esenciales de una comunidad.

Entre ellos, un sistema de medios que provea información confiable y diversa.

Un sistema de medios con trabajo de calidad.

El periodismo no puede ser sólo un negocio para unos pocos. Esto ya era un problema grave antes del coronavirus. Pero ahora, la emergencia sanitaria en desarrollo nos exige tomar medidas urgentes.

UNA PROPUESTA DESDE LOS TRABAJADORES DE PRENSA Y LA COMUNICACION

«Plan del Covid 19 a las buenas noticias»

  1. Creación de un impuesto a las grandes plataformas extranjeras.

Proponemos que las plataformas extranjeras tales como Google, Facebook e Instagram paguen una tasa sobre su facturación local. El producido de ese tributo debe utilizarse para retribuir el trabajo periodístico argentino y sostener la pluralidad informativa. Este impuesto gravará la facturación bruta total de publicidad con una tasa del 6 por ciento.

2. Redefinir el sentido de la utilización del dinero público en publicidad oficial.

Proponemos redefinir el sentido y uso de la cuantiosa masa de recursos públicos que el Estado Nacional, los Estados provinciales y locales destinan a la pauta publicitaria con un objetivo de la promoción de la diversidad informativa y un trabajo periodístico en condiciones de calidad.

Proponemos que el 30% del Presupuesto anual del Estado nacional destinado a pauta oficial se direccione a este fondo e invitar a las provincias y municipios y comunas a adherir a esta iniciativa.

No es posible que el Estado siga invirtiendo enormes cantidades de dinero en empresas privadas que luego utilizan esos fondos estatales para incrementar la concentración informativa, pagar despidos de trabajadorxs, evadir el pago de cargas sociales e incluso en algunos casos fugar capitales al exterior.

Esto significa financiar con fondos estatales a empresas que luego usan ese dinero contra los intereses de la comunidad.

3. Creación de una sistema de contribución voluntaria y solidaria de audiencias u organizaciones.

Proponemos crear un sistema mediante el cuál oyentes, lectores y televidentes u organizaciones con o sin fines de lucro podrán contribuir voluntariamente a este fondo destinado a salvar el trabajo periodístico argentino.

4. Creación de un Fondo Para Salvar el Trabajo Periodístico Argentino

Proponemos que todo lo recaudado por:
1- El impuesto a las plataformas de internet extranjeras
2- La redistribución y redefinición del uso de la pauta pública
3- El aporte voluntario o donaciones de audiencias y lectores u organizaciones con o sin fines de lucro se destine a un FONDO PARA SALVAR EL TRABAJO PERIODISTICO ARGENTINO frente a la emergencia del coronavirus, con énfasis en el periodismo local, las pequeñas y medianas empresas y los medios cooperativos y comunitarios.

Estos fondos se utilizarán para mejorar las condiciones laborales y sociales de lxs trabajadorxs y para financiar proyectos de innovación tecnológica de pequeñas empresas locales y nacionales, del sector cooperativo, emprendimientos autogestionarios y comunitarios. Todos los emprendimiento comunicacionales deberán demostrar la necesidad y utilidad pública de los proyectos que pretenden utilizar estos fondos.

Para aspirar a esos fondos las organizaciones deberán inscribirse en un registro. En el caso de empresas privadas, deberán contar con aval de la organización sindical nacional con personería gremial del sector periodístico y la organización sindical local de lxs trabajadorxs de prensa. En el caso de trabajadorxs autónomos deberán inscribirse en un registro específico. El registro será operado por la organización sindical nacional con personería gremial del sector periodístico y la organización sindical local de lxs trabajadorxs de prensa. Los emprendimientos autogestionarios, cooperativos y comunitarios deberán contar con aval de la organización sindical nacional con personería gremial del sector periodístico y la organización sindical local de lxs trabajadorxs de prensa.

En el uso de estos fondos se priorizará la atención de situaciones críticas que pongan en riesgo la continuidad de puestos de trabajo con el fin de ayudar a su sostenimiento.

Los fondos se destinarán específicamente a sostener directamente a los productores de información que mediante su trabajo periodístico tengan como fin promover la diversidad informativa y el bien común.

Los que reciban estos fondos deberán acreditar el cumplimiento del Estatuto del Periodista ley 12908 y los convenios colectivos. No podrán realizar despidos sin causa mientras estén recibiendo estos aportes.

La administración del Fondo estará en manos de un Consejo integrado por el Estado Nacional, la entidad sindical de lxs trabajadorxs de prensa con personería gremial nacional y el sector empresario privado.

5. Créditos fiscales y préstamos sin intereses para apoyar los trabajos de periodistas y de medios cooperativos, locales y autogestionados.

Proponemos establecer un sistema de créditos fiscales y de préstamos sin intereses destinado al sector de los medios autogestionados y comunitarios y al sector cooperativo y de pequeñas empresas.

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